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La Casi Olvidada Idea de la Sociedad Trimembre

 

Frank Thomas Smith

 

El impulso para fundar la primera Escuela Waldorf en Alemania en el año 1919 surgió de la iniciativa de un empresario, colaborador de Rudolf Steiner, que quiso poner en práctica el concepto principal de la "sociedad trimembre": la libertad del sector cultural de la sociedad. No por nada fue denominada "Escuela Libre Waldorf". La palabra Waldorf proviene del nombre de la fábrica de cigarrillos de la cual era director el mencionado empresario. La intención original fue crear una escuela para los hijos de los obreros de la fábrica, aplicando las ideas pedagógicas de Steiner.

           

A partir de esa primera escuela, comenzó a desarrollarse la educación Waldorf y se fundaron otras escuelas no sólo en Alemania sino también en Inglaterra, Holanda, Escandinavia, Suiza y Estados Unidos. Este desarrollo se vio interrumpido en Europa en la época del Tercer Reich, cuando las escuelas Waldorf fueron clausuradas por los nazis. Quedaron así en funcionamiento algunas pocas en otros países. Después de la guerra la escuela "madre" de Stuttgart fue una de las primeras escuelas alemanas en reabrir sus puertas. Desde aquel entonces, se han fundado escuelas y jardines de infantes Waldorf en casi todas las regiones del mundo.Este desarrollo ha sido alentador, pero cabría preguntarse si no se ha olvidado el impulso original, esa poco comprendida idea de la sociedad trimembre. Quisiera tratar de explicarla aquí, por lo menos en forma de bosquejo.

 

Una razón importante de la crisis educativa en la Argentina es la desidia por parte del estado en cuanto a la financiación de las escuelas públicas. No obstante, la educación está también en crisis en los países del "primer mundo" donde el dinero no representa un problema. Sería por lo tanto un grave error pensar que todo se podría solucionar si tan sólo el estado invirtiera lo que debería invertir en educación. El resultado sería escuelas bien financiadas pero espiritualmente pobres. Ahora bien, se podría pensar que las escuelas deben cambiar sus métodos de enseñanza. También es cierto, pero tampoco esto llega al meollo de la cuestión. Según Rudolf Steiner, la verdadera causa es la dependencia de la educación del estado político, no sólo dependencia económica, sino también - y más importante - dependencia espiritual a través de currículos oficiales, intereses políticos en lugar de puramente educativos, burocracia, inspecciones, etc. La educación debe ser independiente de toda influencia estatal o, dicho de otra manera, libre.

 

Es cierto que la pregunta que inmediatamente surge es: si todas las escuelas fueran independientes del estado, ¿quién las solventaría?

 

En realidad, es la esfera económica la que financia la educación, pero el dinero hace un desvío a través del estado en forma de impuestos. Sería cuestión de encontrar la modalidad operativa para que el dinero llegara directamente a las escuelas. Una alternativa menos segura sería que el estado continuara financiando la educación, pero no la controlara. La modalidad se podría encontrar, lo importante es liberar la educación del estado y también de los intereses económicos. Este es el aspecto más importante del concepto de la sociedad trimembre: la libertad espiritual.

 

El socialismo marxista fue una reacción contra las injusticias del capitalismo primitivo. El capitalismo ya no es más primitivo y las injusticias no son tan abominables como lo eran inmediatamente después de la revolución industrial. No obstante, la injusticia y el egoísmo son intrínsecos del sistema del "mercado libre" y del "mercado de trabajo". Este último responde fielmente a su nombre, siendo un mercado el lugar donde se compra y vende mercancía. En este caso lo que se compra y vende es el trabajo humano y el trabajador es todavía un esclavo en cuanto a su trabajo. Ya no se puede comprar y vender al ser humano entero como en los tiempos de la esclavitud, pero una parte suya es todavía tratada como mercancía: su trabajo. Además, nadie que tenga ojos puede negar que, especialmente en el "tercer mundo", aunque no exclusivamente en él, los ricos son cada vez más ricos y los pobres más pobres. Sería posible que hayamos vuelto a la situación original, disfrazada con algunos beneficios dudosos tales como sindicatos politizados, tickets canasta y “planes” sociales?

 

Librados a su albedrío, los grandes intereses económicos están concentrando las riquezas del mundo entero en las instituciones que controlan el capital. El modo de asegurar la justicia social y la distribución equitativa de la riqueza sería que sólo aquellos que trabajan en la producción sean propietarios de lo que producen: los gerentes, ingenieros, vendedores y obreros. Esto no es comunismo. No es el estado el propietario de los medios de producción, sino los trabajadores de cada empresa. Ahora bien, esta premisa da lugar a muchas preguntas, para las cuales no tengo todas las respuestas. Pero estoy convencido de que se podrían encontrar las soluciones una vez que la validez del argumento básico fuera reconocida. El estado no debe producir, sino asegurar los derechos de todos los que participan en los procesos de producción.

 

En la esfera económica se produce, pero también se consume. Entre esos dos polos intermedia la distribución. El capitalismo dogmático sostiene que la "mano invisible" del mercado debe controlar el proceso. El Marxismo dogmático responde que la economía debe ser centralmente dirigida por el estado. Pero si la mano invisible es invisible porque no existe, o si es, más bien, la mano visible de los "capitanes de la industria" y de los bancos la que en realidad dirige todo el proceso; y si el estado está totalmente incapacitado para planificar e implementar los procesos productivos y lleva además a sociedades totalitarias, es evidente la necesidad de encontrar una modalidad más realista y humana. Se trata de un principio similar al que es aplicable a la educación. Los maestros son los que educan y por lo tanto ellos deben dirigir los procesos educativos. En la economía los productores junto con los distribuidores (mayoristas y minoristas) y los consumidores son los que producen, distribuyen y consumen la producción. No sería lógico y justo que ellos planificaran y llevaran a cabo los procesos económicos en asociaciones legalmente constituidas?

 

Steiner recomendó la formación de asociaciones de representantes de esos tres grupos de interés. Sólo si ellos trabajan juntos, defendiendo sus propios intereses, pero también reconociendo los intereses de los demás, pueden surgir procesos económicos gobernados por la razón humana en beneficio de toda la sociedad. No se trata de una utopía, sino de un arreglo práctico que posibilitaría una economía planificada por todos los interesados, evitando así el caos y la injusticia del mercado "libre" y la ineficiencia de la economía estatal.

 

Así se completa el concepto básico de la sociedad trimembre: La vida espiritual/cultural libre; el estado de derecho, no nacionalista, que garantiza la igualdad de todos ante la ley y los derechos individuales; y la economía asociativa fraternal. Cada ámbito está  sustentado en uno de los tres ideales de la Revolución Francesa: Libertad, Igualdad y Fraternidad.

Es una idea que merece no ser olvidada.




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